Ecografía 4D y 5D

Las ecografías en cuatro dimensiones (tres dimensiones más tiempo, lo que las convierte en video) son lo último en tecnología. En la actualidad la ecografía 4D ha evolucionado y los últimos ecógrafos la muestran con mayor nitidez y colores más reales, denominándose actualmente esta ecografía con mayor calidad 5D. 5D es la imagen de mejor calidad y la más real que se puede obtener del feto. La ecografía 5D muestra al feto en movimiento real, y puede verse por ejemplo si el bebé se chupa el dedo, realiza gestos con la cara, bosteza, juega con el cordón umbilical o si mueve los brazos o las piernas.

Disponemos de los medios necesarios para que en el monitor se vea una ecografía 2D, doppler o 3D en tiempo real, en las revisiones el ginecólogo utilizará la técnica necesaria para valorar el estado de gestación, pero si se quiere llevarse a casa el video grabado como un recuerdo que les queda a los padres de las imágenes captadas con la máxima calidad, esto es, como si fuera la primera película de su hijo, se denominan “ecografías en 5D“. Aunque de momento el objetivo de las ecografías en 5D es más bien “lúdico”, existe una indicación médica muy importante de esta tecnología que está en sus inicios pero a la que ya se la augura un gran futuro, pues permite visualizar mejor las posibles alteraciones anatómicas externas del feto (labio leporino, malformaciones genitales, hernias, malformaciones de las extremidades). Esto es una concepción diferente de lo que se conocía hasta ahora de una ecografía, por esto en nuestro centro este tipo de ecografía es realizada siempre por un ginecólogo que valorará el estado de su bebé y le podrá asesorar y solucionar cualquier duda que se plante.

Esta ecografía, como cualquier otra, se puede realizar en cualquier momento, pues es inocua para su hijo, pero como el objetivo principal es mostrar a los padres los gestos y características de su bebe en su propio entorno, y guardar un imborrable recuerdo de ese momento del embarazo, se recomienda hacerlo cuando el bebe está completamente formado, y el liquido amniótico es suficiente para obtener las mejores imágenes, se puede hacer a partir de la semana 24, pero nosotros recomendamos realizarla entre las semanas 26-28, posteriormente a este momento el líquido amniótico disminuye y puede que las imágenes se capten peor, antes de este momento el bebe puede no estar completamente formado, o si lo está los rasgos de su hijo puede que aprecien peor.

También se denomina ecografía emocional porque al realizarla, se produce automáticamente un aumento del vínculo con el futuro hijo. Las imágenes obtenidas ayudan a transmitir de manera inmediata, un auténtico sentimiento de tranquilidad a los padres y a reforzar definitivamente los lazos afectivos con su hijo. Son momentos realmente emocionantes que nunca olvidarán y que sin duda acrecientan la ilusión en la espera del gran acontecimiento. Son imágenes que conservarán y repasarán en la intimidad. 

 

Un recuerdo para siempre